Me suspiras sutiles lamentos al oído, mientras me atas a distancia con las amarras febriles del recuerdo; de media noche a medio día, las sombras entretejen contorsiones en paredes color magenta, con la puerta cerrada o entre abierta, las memorias seducen y corrompen el celibato de mis dedos
Las cadenas se sacuden lacerando las muñecas, eslabones claman su independencia, y mis manos la libertad de caminar sobre tu piel sin sortear las ropas que te cubren por decencia, arrebato disfrazado de ternura, ambrosia destilando de tu cuerpo, la amazona subyugada y acorazada en terciopelo
Dormitas intranquila, con las sábanas entre las piernas, envuelta en lienzos de frágiles telas permeables a tu deseo; entre tu vientre y la mitad de tus piernas se libra una batalla sin cuartel, ahogando sobre almohadas los impulsos, hablándole en voz baja al placer
Tu sur es mi centro, y tú centro mi paraíso escondido, refugio de realidades y factoría de utopías y sueños a futuro, de relatos contados al viento, de las palmas de mis manos al rojo vivo; mientras tu piel tan ceñida a tus huesos y tan lejos de los míos, espera el momento preciso, la caricia encausada a romper tu silencio
martes, 16 de junio de 2009
domingo, 26 de abril de 2009
Posdata
Indícale mal el camino a la nostalgia
Cuando me venga a buscar,
Que se vaya en la dirección opuesta,
Que se pierda en los pasillos del después,
Que visite a otros tantos
Y se entretenga en otros llantos
Mientras tú te vas
Acúname en tus ojos de miel añeja
Y no me dejes despertar,
Mientras los faroles se jubilen por la tarde,
Mientras mis huellas agonicen en la acera,
Mientras las lunas se suicidan al amanecer,
Mientras las sombras se disuelvan con la noche
Y atendemos lo que aún nos falta por hacer
Ya habrá tiempo y vida,
Ya habrá un mañana y un después,
Ya habrá trastos sin uso en la cocina
Y las ganas de que quieras regresar,
Ya habrá guiones y comillas
Y posdatas con sabor a ojalá
En el sobre va mi vida,
Le anexo mi sentida renuncia temporal,
Van también mis letras desnutridas sin remitente ni timbre postal,
En espera de que a mi puerta algún día regrese la misiva,
Tan intacta como en partes o con los puntos suspensivos
Que le agregues al final.
Cuando me venga a buscar,
Que se vaya en la dirección opuesta,
Que se pierda en los pasillos del después,
Que visite a otros tantos
Y se entretenga en otros llantos
Mientras tú te vas
Acúname en tus ojos de miel añeja
Y no me dejes despertar,
Mientras los faroles se jubilen por la tarde,
Mientras mis huellas agonicen en la acera,
Mientras las lunas se suicidan al amanecer,
Mientras las sombras se disuelvan con la noche
Y atendemos lo que aún nos falta por hacer
Ya habrá tiempo y vida,
Ya habrá un mañana y un después,
Ya habrá trastos sin uso en la cocina
Y las ganas de que quieras regresar,
Ya habrá guiones y comillas
Y posdatas con sabor a ojalá
En el sobre va mi vida,
Le anexo mi sentida renuncia temporal,
Van también mis letras desnutridas sin remitente ni timbre postal,
En espera de que a mi puerta algún día regrese la misiva,
Tan intacta como en partes o con los puntos suspensivos
Que le agregues al final.
domingo, 12 de abril de 2009
Mudanzas
De pronto me encuentro en medio de la nada, con las maletas cargadas de quizás y solo un cambio de piel para el día siguiente, pasé de vagabundo a habitante y en un parpadéo de nuevo a nómada errante; mientras veo mis pasos dibujarse sin comparsa, trazando de ahora en adelante el sendero que me toca, sin ella, sin su boca, sin las letras que se marcan en papel sin necesidad de tinta, sin las palabras que en el aire se sostienen aún sin ocupar oírlas
Costará trabajo descolgar los sueños del tendedero, mientras más pasa el tiempo el sol me va pegando directo en los ojos al intentar descenderlos, solo sé que si ahí los dejo, será cuestión de tiempo para que terminen de perder su color, su aroma a nuevo que desde ahora solo se asemeja al del día anterior; hace falta más que ponerse de puntillas y estirar los brazos para alcanzarlos, hace falta más que la simple voluntad para poder recogerlos
Se siente un vacío inefable, una oquedad donde el viento pasa sin ocupar documentos, sin pedir permiso ni tocar la puerta, pues no la hay, no la he ocupado hasta el momento; es una extraña sensación, casi tan parecida como cuando arrojas grandes rocas en el lago, se escucha un fuerte estruendo y al poco tiempo sabes que la gran masa ha tocado el fondo y de ahí no se moverá
Me voy alejando a paso lento del sepelio de la esperanzas, me acompaña la pesadez que deja un lugar vacío, los cuentos narrados sólo a mis oídos y los rostros que acomodaba en mis historias no contadas, será pesado embalar las cajas con tantos recuerdos, algunos de ellos reales y otros cuantos más elaborados en mis sueños
La casa se verá muy sola sin sus libros, sin las fotos dispersadas por la sala, sin su aroma reposando en las almohadas, sin sus labios en espera de los míos; no habrá necesidad de ocupar tanto espacio, me mudo con mis pocas cosas pues con ellas puestas en cualquier lugar encajo, soy asiduo a caminatas largas sin escuchar el eco de otros pasos, y si el frío arrecia de madrugada, solo ocupo del cobijo de mi sombra que siempre me acompaña
El camino en éste punto se divide en norte y sur, no pretendo seguir las indicaciones que me marque una veleta, tomaré a la izquierda y si nada encuentro iré en la dirección opuesta, quizá a medio viaje -de ida o de vuelta- te vuelva a encontrar, tan perdida como yo,
o mirando fijamente lo que algún día cada uno salió a buscar.
Costará trabajo descolgar los sueños del tendedero, mientras más pasa el tiempo el sol me va pegando directo en los ojos al intentar descenderlos, solo sé que si ahí los dejo, será cuestión de tiempo para que terminen de perder su color, su aroma a nuevo que desde ahora solo se asemeja al del día anterior; hace falta más que ponerse de puntillas y estirar los brazos para alcanzarlos, hace falta más que la simple voluntad para poder recogerlos
Se siente un vacío inefable, una oquedad donde el viento pasa sin ocupar documentos, sin pedir permiso ni tocar la puerta, pues no la hay, no la he ocupado hasta el momento; es una extraña sensación, casi tan parecida como cuando arrojas grandes rocas en el lago, se escucha un fuerte estruendo y al poco tiempo sabes que la gran masa ha tocado el fondo y de ahí no se moverá
Me voy alejando a paso lento del sepelio de la esperanzas, me acompaña la pesadez que deja un lugar vacío, los cuentos narrados sólo a mis oídos y los rostros que acomodaba en mis historias no contadas, será pesado embalar las cajas con tantos recuerdos, algunos de ellos reales y otros cuantos más elaborados en mis sueños
La casa se verá muy sola sin sus libros, sin las fotos dispersadas por la sala, sin su aroma reposando en las almohadas, sin sus labios en espera de los míos; no habrá necesidad de ocupar tanto espacio, me mudo con mis pocas cosas pues con ellas puestas en cualquier lugar encajo, soy asiduo a caminatas largas sin escuchar el eco de otros pasos, y si el frío arrecia de madrugada, solo ocupo del cobijo de mi sombra que siempre me acompaña
El camino en éste punto se divide en norte y sur, no pretendo seguir las indicaciones que me marque una veleta, tomaré a la izquierda y si nada encuentro iré en la dirección opuesta, quizá a medio viaje -de ida o de vuelta- te vuelva a encontrar, tan perdida como yo,
o mirando fijamente lo que algún día cada uno salió a buscar.
Tregua
Desperté con un mar transformado en desierto,
Con los ojos vidriosos y la boca en ayunas,
Buscando entre grietas alguna gota escondida,
Difuntos caudales de rocas a ultranza me esconden la vida
La rabia acumulada huyó con el viento llevándose las huellas
No habrá quién pregunte en un tiempo por cualquiera de ellas,
Respuestas ya obtenidas enmudecen mis dudas
Y el tributo ya pagado no tendrá devolución ni repartirá culpas
Sortilegios fallidos cavan a prisa sus tumbas
Postrándose en ellas boca abajo, sonrientes y resignados
Con las manos atadas y los pies descalzos
Con los sueños cansados y las almas en huelga
Me sobran los motivos que inducen la nostalgia
Y son pocas las razones que me hagan detenerla,
Solamente dos palabras, un te vas o un te quedas,
Sinceras disculpas o forzadas bienvenidas
Monedas lanzadas al aire caerán de frente o de espaldas,
Antes de que el azar me muestre mi fortuna
Acepto de buena gana las disculpas
Y retiro de la mesa mi apuesta a las bienvenidas.
Con los ojos vidriosos y la boca en ayunas,
Buscando entre grietas alguna gota escondida,
Difuntos caudales de rocas a ultranza me esconden la vida
La rabia acumulada huyó con el viento llevándose las huellas
No habrá quién pregunte en un tiempo por cualquiera de ellas,
Respuestas ya obtenidas enmudecen mis dudas
Y el tributo ya pagado no tendrá devolución ni repartirá culpas
Sortilegios fallidos cavan a prisa sus tumbas
Postrándose en ellas boca abajo, sonrientes y resignados
Con las manos atadas y los pies descalzos
Con los sueños cansados y las almas en huelga
Me sobran los motivos que inducen la nostalgia
Y son pocas las razones que me hagan detenerla,
Solamente dos palabras, un te vas o un te quedas,
Sinceras disculpas o forzadas bienvenidas
Monedas lanzadas al aire caerán de frente o de espaldas,
Antes de que el azar me muestre mi fortuna
Acepto de buena gana las disculpas
Y retiro de la mesa mi apuesta a las bienvenidas.
lunes, 30 de marzo de 2009
Inventario
Hay palabras que le atañen únicamente a tu silueta,
Objetos que relaciono directa e indirectamente con tu presencia,
Imágenes que en mi mente están a ti sujetas
Hay un tono que no confundiría entre la multitud,
Cierta estela que dejas al partir y que persiste cuando de quedas,
Palabras que solo en tu boca adquieren la acústica adecuada
Hay similitudes entre un pasado, un presente y un futuro aún sin concretar,
Lunes con sabor a domingo en espera del día siguiente,
Marcas en la piel que concuerdan con tu placa dental
Hay solo un nombre que puede armarse con tus vocales y consonantes
Solo una persona que en mi mente departe con singular alegría
Hay tantas cosas que por ti yo haría, desde lo notable a lo trivial
Como decirte lo que hay y lo que queda aún si tu no estás
Objetos que relaciono directa e indirectamente con tu presencia,
Imágenes que en mi mente están a ti sujetas
Hay un tono que no confundiría entre la multitud,
Cierta estela que dejas al partir y que persiste cuando de quedas,
Palabras que solo en tu boca adquieren la acústica adecuada
Hay similitudes entre un pasado, un presente y un futuro aún sin concretar,
Lunes con sabor a domingo en espera del día siguiente,
Marcas en la piel que concuerdan con tu placa dental
Hay solo un nombre que puede armarse con tus vocales y consonantes
Solo una persona que en mi mente departe con singular alegría
Hay tantas cosas que por ti yo haría, desde lo notable a lo trivial
Como decirte lo que hay y lo que queda aún si tu no estás
lunes, 16 de marzo de 2009
Te confieso
Que te pienso aún sin tu permiso,
Sin la venia que otorga con el tiempo la razón
Que las letras que hoy escribo se acomodan invariablemente a tu favor
Que lo mío no es costumbre ni una necia obstinación,
Que mis pasos no recuerdan más en dónde comenzaron
Pero ciertamente nunca han olvidado a dónde han de llegar
Que bebí más de la cuenta de tu alma adulterada de recuerdos
Y aunque sufra de resaca propiciada por mi exceso
No maldigo la sustancia que en momentos me hace claudicar
Te confieso
Palabras más, palabras menos lo que ya te he revelado
Sin adornos ni pretextos ni reclamos
Sin quizás habilitados de percheros,
Sin los tiempos aún sincronizados,
Con la premura disfrazada de paciencia
Y los labios aguardando el corte del listón
Sin la venia que otorga con el tiempo la razón
Que las letras que hoy escribo se acomodan invariablemente a tu favor
Que lo mío no es costumbre ni una necia obstinación,
Que mis pasos no recuerdan más en dónde comenzaron
Pero ciertamente nunca han olvidado a dónde han de llegar
Que bebí más de la cuenta de tu alma adulterada de recuerdos
Y aunque sufra de resaca propiciada por mi exceso
No maldigo la sustancia que en momentos me hace claudicar
Te confieso
Palabras más, palabras menos lo que ya te he revelado
Sin adornos ni pretextos ni reclamos
Sin quizás habilitados de percheros,
Sin los tiempos aún sincronizados,
Con la premura disfrazada de paciencia
Y los labios aguardando el corte del listón
Cuando te olvide
Mañana cuando te olvide volverá a ser lunes
Y después martes y con suerte quizá domingo,
Se habrán apagado las luces,
Volveré a transitar sin tantas preocupaciones
Cuando te olvide
Regresaré a lo austero,
Las mejoras que ahora me visten serán solo un recuerdo
Volveré a la normalidad y a vivir a ras del suelo,
Continuaré tartamudeando sueños,
Seguiré mordisqueando los mismos señuelos
Cuando te olvide
Aún tendré el mismo nombre y apellido
Y de recuerdo guardaré los apelativos,
Que mi mente y mi alma con el tiempo
Fueron clausurando por derribo
Cuando te olvide
Seguiré almacenando tu historia bajo llave,
Para leerla de vez en vez sin interrupciones,
O cuando mi tiempo en ésta vida poco a poco se me acabe
Cuando te olvide
Seguramente será de día o quizá de tarde,
Porque de noche tu recuerdo está conmigo
Aunque tu me faltes.
Y después martes y con suerte quizá domingo,
Se habrán apagado las luces,
Volveré a transitar sin tantas preocupaciones
Cuando te olvide
Regresaré a lo austero,
Las mejoras que ahora me visten serán solo un recuerdo
Volveré a la normalidad y a vivir a ras del suelo,
Continuaré tartamudeando sueños,
Seguiré mordisqueando los mismos señuelos
Cuando te olvide
Aún tendré el mismo nombre y apellido
Y de recuerdo guardaré los apelativos,
Que mi mente y mi alma con el tiempo
Fueron clausurando por derribo
Cuando te olvide
Seguiré almacenando tu historia bajo llave,
Para leerla de vez en vez sin interrupciones,
O cuando mi tiempo en ésta vida poco a poco se me acabe
Cuando te olvide
Seguramente será de día o quizá de tarde,
Porque de noche tu recuerdo está conmigo
Aunque tu me faltes.
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