miércoles, 28 de enero de 2009

Azul Violeta

Manos inquietas,
debilidades expuestas,
palabras a medias e intenciones concretas,
hay tiempo y paciencia para ir fracturando la roca
convirtiéndola en veta

Me voy acercando al punto que te doblega,
que al tacto acelera tus latidos,
tu piel palpitante mortifica mis sentidos
y la ropa se convierte en kamikaze
estrellándose directo contra el piso

Dedos incautos reconocen el terreno,
susceptibles a la estática
que van provocando nuestros cuerpos

Vas registrando el recorrido
de éstos labios clandestinos,
quien camine de nuevo en tus senderos
invocará sin saberlo en tu piel mi recuerdo

Sin lugar definido ni hora establecida
le haremos caso al impulso de robarnos el aliento

sábado, 3 de enero de 2009

Escafandra

Gotas de fuego van trazando surcos
en parajes olvidados y de consecuente obstinación,
donde algunas veces se guarece la alegría
y otras tantas la impaciencia y el dolor,
una a una van cayendo intentando hacer caudal,
queriendo a mansalva inundar los áridos paisajes
con humeantes perlas de sal

Sobrevienen recuerdos, añoranzas,
pedazos de vidas en pausa,
crocantes ideales que al cerrar los puños se desbaratan,
fantasmas que aún rondan,
miedos que amordazan,
retratos en blanco y negro que no esperanzan
y solo afilan mis nudillos y aprietan mi quijada

Ojos tristes, de días nublados,
de retinas desveladas y sueños postergados,
de estrategias mal logradas
y fallidos hechizos y conjuros,
de bengalas a la nada,
de millares de dardos lanzados contra el muro

Presurizo la escafandra que me lleve a lo profundo,
donde nada se oye, donde solo a tientas se puede ver.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Si te quedas

Si te quedas me quedo contigo,
Abrazado a la sombra que dibuja tu silueta
Mientras saluda a la mañana

Si te quedas nos quedamos
Agazapados entre almohadas
Desayunando besos confitados
Con ambrosia envuelta en sábanas de seda

Si te quedas me verás arrancarle horas al día
Para que pronto de nuevo anochezca.

Háblame

Háblame para que yo te vea…
Quítame la venda que me ciega
Suspírame palabras al oído
Y aráñame el silencio con tus gritos

Háblame para que yo te vea…
Guía mis pasos con sonido
Arrebátame de éste silente asilo,
Abre mis ojos y grita fuerte tu nombre
Haz que el eco despierte
Al gigante que aún duerme en ellos.

sábado, 22 de noviembre de 2008

Regálame un hoy

Regálame un hoy
Que el mañana no lo quiero

Regálame un hoy
Donde estás,
Donde si quiero te veo

Mañana no estás,
Mañana quizá no te vea como hoy te veo

Regálame un hoy,
Sin prisas
Sin evasivas

Que mañana
Cuando no estés
El hoy habrá sido mi mejor recuerdo.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Batas Blancas

-En mi última consulta de rutina me han detectado, aparte de la vista cansada, caligrafía errática y pie plano, que soy propenso a las alzas de presión y a los engaños.

El doctor me ha recomendado -para distraer al enemigo- , además de dieta blanda y mucho descanso, que debo buscarle un nuevo lugar al corazón, mientras el diagnóstico revela si es un virus mortal o una pasajera infección.

Me puse a pensar si los años de excesiva confianza, amoríos tóxicos e ilusiones desbocadas habrían dado como resultado mi actual condición.

En todo caso y sin más preguntas me dispuse a seguir las indicaciones de mi galeno, me puse a buscar en mi brumosa anatomía un hogar temporal a tan maltratado aditamento; un lugar que por el momento le sirva de escondite, mientras evoluciona de Terapia Intensiva a Sala de Recuperación.

-Quizá en la rodilla izquierda, o detrás de un riñón, -pensé-; o apretado en los nudillos, ahí donde en otras ocasiones ya lo he ocultado, -me dije-.

-No, debe ser donde pueda descansar, -repuso el doctor-; esa rodilla en particular la tienes fatal, y del riñón mejor ni hablamos y no creo que apretado en los nudillos sea el lugar indicado, pero en todo caso, por ningún motivo lo remuevas del cuerpo que lo contiene, podría acostumbrarse a vivir en soledad y será imposible que soporte de nuevo los impulsos que generan los amores mal pagados o de los que hasta sin pagar se van.

Me dejaba pocas opciones, aunque sabía que debía hacerlo pronto, nunca se sabe cuando una recaída te puede llevar de vuelta a la cama de un hospital, y no estoy tan seguro que una operación de emergencia, mi seguro a prueba de desamores pueda costear.

Así que tendré que mudar al corazón con todos sus triques cuanto antes, en el camino habrá que hacer espacio para que quepa todo de un solo viaje y así no pagar exceso de equipaje; o quizá, si la suerte me sonríe como solía hacerlo antes, me tope a la vuelta de la esquina con una segunda opinión, un tratamiento alternativo que alivie al mal que ahora me aqueja, pero que nunca, por ningún motivo me detiene.

martes, 18 de noviembre de 2008

Mis noches con ella

-Ayer la vi, y lo digo sin ese tono de arrogancia que caracteriza a quienes ven las cosas como algo dictado, platicamos, imaginamos, reímos y concordamos como procuramos hacerlo cada que nuestras ocupaciones nos lo permiten; y mientras ahí estamos dejamos de lado lo que nos abruma, lo que en el transcurso del atareado día nos distrae de lo que somos.

Se disuelven las horas entre el sonido de nuestras voces, departimos como viejos amigos aunque sea poco el tiempo en que nuestros caminos se encontraron, prescindimos de filtros en nuestros diálogos, se habla directo y sin mordazas, como desde el principio acordamos, se sostienen miradas con respeto, con admiración en lugar de miedo, se platica de todo o no se articulan palabras, y los silencios no incomodan, o por lo menos no obligan a nada.

Cuando atento la escucho me deja acicalarla mientras descansa en mi regazo, así nos entendemos, así nos comunicamos; me relata su vida y le comparto la mía, nos alimentamos de vivencias similares pero con personas distintas, hay coherencia y fantasía en lo que nos contamos, sabe lo que a mis palabras le dan soporte y no se esconde en la indiferencia, está al tanto de lo que me impulsa y yo de lo que a ella en éste momento la sujeta.

Paciencia, no por coba ni obediencia, ser discreto en cuanto al tema ya no es mi principal preocupación ni tampoco será nunca el tema protagonista de cada conversación, hay proyectos, sueños y pasado relacionados, gustos y pasiones afines, textos que de su puño y letra me narra y cuando lo hace, mi atención no acata mando alguno mas que el de su voz cuando relata lo que en tinta descansa y en sus ojos al leerlo revive.

Me abre los ojos con un soberbio “Baraka” y me enraíza de nuevo con unos “Hijos de la Tierra”, me pone a imaginar detalles, lugares y hasta percibir olores con una historia anónima de una diva operística y un escritor ilusionado, idealista y soñador como yo, y aunque de escritor me falte bastante y a sabiendas que de divo operístico no ganaría ni un centavo, me pongo el saco y me adjudico el relato, lo hago mío como si ya lo hubiese vivido mucho antes de que la idea se trasformara en letras impresas en papel.

Así son mis noches con ella, llenas de sabiduría que comparte y que también se deja inculcar, de chocolates en Tetra Pack y ocasionales tabacos en la cochera, de temblores por el frío de la madrugada, de sonrisas picaras y miradas sinceras, de jugueteos y arrumacos mansos en el sofá.